Fallece Michael Jackson, el rey del pop, y renace el artista
Esta noche nos ha dejado Michael Jackson, el rey del pop. Michael falleció en Los Ángeles debido a una parada cardíaca. Una muerte realmente inesperada y llorada por todo el mundo. Al margen de las polémicas surgidas en su vida personal, nos quedará el recuerdo de ese artista completo que reunía talento, dedicación y amor por la música. Ese artista capaz de vender 750 millones de copias de Thriller, disco que marcó un punto de inflexión en la música pop del siglo XX. Su música, así como su producción y sus videoclíps, marcaron época y definieron gran parte de la banda sonora de los 80.
En la mañana del 25 de junio, Jackson sufrió una parada cardiorespiratoria en su casa en Holmby Hills. Los miembros de su equipo llamaron al teléfono de emergencia 911 para solicitar auxilio a las 12:21 PDT hora local. Los paramédicos llegaron a la residencia encontrándolo sin pulso ni respiración, y lo trasladaron inmediatamente al Ronald Reagan UCLA Medical Center, ubicado en Los Ángeles. A pesar de todos los esfuerzos, Michael falleció.
La carrera de Jackson tomó el camino erróneo, pasó de ser un reputado músico a carne de cañón de las portadas. Ahora ya tenemos otro mito, una leyenda para una generación que empezaba a ver como al Pato Donald a Elvis, para dar paso a otro héroe más en la línea de Supermán. Tendremos colecciones inéditas, reportajes, imágenes de gente llorando, subastas y un sinfín de atracciones que a los que de verdad amamos la música no deberían interesarnos.
En nuestro recuerdo quedarán los mejores trabajos, los mejores bailes, los mejores vídeos. Somos los que poníamos a Jackson para probar si nuestros altavoces eran de calidad, fuera o no de nuestro estilo, los que analizábamos la producción de sus discos y sus verdaderos fans, los que nos sentiremos fastidiados por esta perdida.
El consuelo para nosotros, es que saldrán a la luz nuevas obras de arte y mientras otros hablan de “burbujas de aire purificado”,”mujeres de alquiler” o ”niños colgando en el balcón”, nosotros saborearemos de nuevo su último giro.